Sabes soñar?
Cuando le pedimos a un niño pintar un sueño, normalmente todo ocurre rápidamente. Con avidez toma un lápiz y sin pensar mucho empieza a colorear un paisaje, un objeto, una persona, o se pinta en una circunstancia. A veces llena de color, a veces sólo en blanco y negro.
Esta es una manera como aprendemos sobre el mundo interior de nuestros niños. Un dibujo será capaz de contarnos sobre su estado anímico, sobre sus esperanzas, sobre situaciones que pueda estar viviendo y en especial sobre sus emociones.
Igual sucede en el adulto. Empezando con escoger el objeto de mi sueño, encontrar la forma, los colores y la distribución de todos los elementos en el papel. Es un ejercicio que no resulta tan fácil y obvio para todo el mundo. Y vemos que los detalles describen físicamente lo que somos capaces de pensar, de imaginar. Y vemos que los colores son las emociones que podemos sentir y/o despertar con cada sueño.
Sin embargo soñar y dibujar nuestro sueño puede tener muchas objeciones por parte de algunos. Que no sé pintar, que no soy bueno creando, que no tengo colores…. Estos son sólo algunos de los argumentos que pueden surgir. También el miedo al resultado no tan bonito, o decepcionar a otro o a si mismo con el dibujo puede ser algunas de las escusas…. Y pensar que aún los artistas más talentosos han llegado a mostrar todo el esplendor de su capacidad
Igual sucede en la vida real! A veces no nos atrevemos a soñar y a pintar nuestro sueño. El sentido de realidad, de la realidad de cada uno o inclusive la realidad de los demás nos ponen a dudar sobre nuestra propia capacidad. La híper información en Internet, las redes sociales llenas de sueños y realidades de otros han minado la posibilidad de pintar nuestra propia realidad. Nos pasamos rápidamente de un tema a otro, le ponemos filtros a lo que vemos y también nuestra manera de expresarnos se llena de colores falsos, de hipótesis ajenas, de un “deber o querer ser” que no es parte de nuestros deseos y por ende no termina siendo nunca parte de nuestras vidas.
Me veo repetirles a mis hijos una y otra vez que a uno no lo deja el bus, ni le cierra el banco, sino que salimos tarde y no cumplimos con la intención de llegar, porque no logramos pintar ni siquiera el día que esta por venir y así las cosas aparentemente nos suceden….
Y que tal si nos dedicamos a enfocarnos en un tema, a mirar a nuestro interior, descubrir nuestros verdaderos deseos y soñar muy específicamente , lleno de colores y de detalles. Sin dejarnos limitar por los miedos, o por los miedos de los demás o por un tal vez que nunca sucederá. Porque tal vez entonces descubramos que estamos a tiempo para tomar e bus hacia una realidad que soñamos…..Porque aunque no hayamos comprobado que pasará en un futuro, seamos capaces de tenernos fe y descubramos que la creación de nuestra vida esta en nuestras propias manos.
Así escojo SER optimista, PENSAR y SENTIR mis sueños y HACER hermosos cuadros, llenos de detalles y de colores…. Hasta que vuelva y comience el ciclo nuevamente. Y me siento dueña de mi vida.